Acerca de la ciudad
Es una zona alta, con tierras aptas para la agricultura y la ganadería. Cuenta con un clima subtropical sin estación seca, con lluvias abundantes. Los vientos predominantes son del norte y del sur, que en los días de invierno hacen bajar la temperatura.
Proceso histórico
Primeros asentamientos poblacionales
Hacia el año 1905, una familia de españoles con algunos hijos argentinos dejó Colonia Gandolfi (Chaco) para instalarse en la costa norte del río Bermejo, en su margen izquierda, a unas diez leguas de Colonia Cano.
Tras recorrer el lugar, decidieron quedarse y ubicar allí un establecimiento ganadero que ocupaba 2.345,75 hectáreas en la reserva para la Colonia Agrícola Ganadera Río Bermejo.
Este campo, en su parte norte y central, presenta un lecho de cañadas y esteros; hacia el este y norte, en forma de oasis; y en la parte sur, lindante con el Bermejo, posee tierras onduladas, altas y aptas para la agricultura.
Don Luciano García vivió en ese lugar con su esposa, Marcela Romero, y sus ocho hijos.
Este asentamiento, como otros, se benefició con la llegada de embarcaciones del Ministerio de Obras Públicas.
En el año 1927, se procedió a realizar el informe sobre tierras ocupadas, en el que se hace referencia a la reserva para la Colonia Ganadera Río Bermejo y a su excedente al sur de la Misión Franciscana de San Francisco de Laishí, con el objeto de su adjudicación a los pobladores que la ocupaban.
Etapa de formación del pueblo (1945–1960)
A partir de finales de la década del 40 y principios de la del 50, los nuevos pobladores que se sumaron a los ya existentes fueron: don Félix Leguizamón, quien vivía con su concubina y dos peones; doña Joaquina Gamarra, quien vivía con sus seis hijos; don Juan Leguizamón, quien vivió con su esposa Felisa Barrios y cuatro hijos. También había llegado don Honofre Amarilla, entre otros.
Hacia 1955, la población ya había progresado considerablemente, contando con unas veinte familias, incluido el Pigó.
Lo que verdaderamente contribuyó al afianzamiento de la población fue el establecimiento de comunicaciones regulares entre Formosa y Chaco, gracias al trazado definitivo de la Ruta Nacional N.º 11. Este proceso dio el empuje decisivo a la población de km 60 NRB para su evolución, sumado a los preparativos para la construcción del puente. En 1958 fallecieron don Braulio García y su esposa.
Las construcciones posibilitaron la llegada de muchas más familias, tanto de empleados como de quienes veían en la población buenas perspectivas futuras.
Este crecimiento generó en los vecinos la lógica preocupación por la educación de los niños, por lo que elevaron un petitorio. Así, el 30 de diciembre de 1957 se procedió a la inauguración de la Escuela N.º 1 de Formosa, siendo su director el maestro Héctor Juan Sorsaburu.
Condiciones de vida
La economía era básicamente ganadera; principalmente se explotaba el ganado vacuno. Dos familias criaban ovejas y el ganado caballar se utilizaba para el trabajo de campo.
Con respecto a la agricultura, en sus comienzos se sembraba para consumo interno: maíz, batata y mandioca; en la década del 50 se cultivó algodón.
El comercio estaba poco desarrollado, con algunos negocios de ramos generales, favorecidos por el tráfico de haciendas hacia el sur; también proveían a los vecinos y a estancias cercanas.
Los transportes más utilizados eran el carro tirado por bueyes o caballos. A Formosa se llegaba en dos días. Cuando se inició la construcción de la Ruta Nacional 11, llegó una balsa para el cruce de pasajeros y vehículos.
También funcionaba una cabina telefónica, atendida por doña Eliodora Gamarra.
La mayoría de las personas provenían de Paraguay y con ellas trajeron sus costumbres.
No había centros de salud ni luz eléctrica; el agua se obtenía del río Bermejo, de pozos o de aljibes.
La construcción del puente comenzó en marzo de 1958 y concluyó el 5 de octubre de 1965.
Autoridades


